Camión minero subterráneo. El transporte de mineral en minería subterránea presenta condiciones muy diferentes a una operación a cielo abierto. El espacio disponible, las pendientes, el estado de las vías, la ventilación y las distancias de acarreo pueden influir directamente en la productividad.
Por ello, elegir un camión minero subterráneo no debería depender únicamente de su capacidad de carga. Es necesario analizar cómo se integrará el vehículo al ciclo real de trabajo de la mina.
- Analiza las dimensiones de las galerías
El espacio es uno de los primeros factores que deben considerarse. El vehículo tiene que desplazarse, girar y posicionarse correctamente dentro de galerías donde las dimensiones pueden ser limitadas.
Antes de seleccionar un equipo conviene revisar el ancho y altura de las vías, radios de giro, zonas de cruce y espacios disponibles para carga y descarga.
Un vehículo mal dimensionado puede requerir más maniobras y terminar incrementando los tiempos del ciclo de acarreo.
- Evalúa las pendientes de la operación
Las rampas forman parte habitual del transporte en minería subterránea.
No es lo mismo trasladar mineral sobre una vía prácticamente horizontal que realizar recorridos constantes con pendientes pronunciadas. Por eso deben considerarse la pendiente máxima, la longitud de las rampas, el estado del piso y si el vehículo realiza el recorrido cargado durante el ascenso o descenso.
También deben evaluarse correctamente los sistemas de tracción y frenado del equipo.
- Define la capacidad según tu ciclo de acarreo
Elegir el vehículo con mayor capacidad disponible no significa necesariamente obtener mayor productividad.
El camión debe trabajar de manera coordinada con el equipo encargado del carguío. Si existe una mala relación entre ambos pueden generarse tiempos de espera, colas o equipos detenidos.
Por eso es recomendable analizar factores como:
- producción requerida;
- capacidad del equipo de carguío;
- distancia de acarreo;
- número de viajes por turno;
- condiciones de la ruta.
La productividad debe evaluarse considerando el ciclo completo, no solamente las toneladas transportadas por viaje.
- Considera ventilación y condiciones ambientales
En minería subterránea, la ventilación adquiere especial importancia debido al trabajo en espacios confinados.
Los vehículos utilizados bajo tierra deben operar considerando temperatura, calidad del aire, emisiones y condiciones de humedad propias de cada mina.
Por ello, estos factores deben formar parte de la evaluación técnica antes de seleccionar el equipo.
- Revisa seguridad, mantenimiento y postventa
Un camión minero subterráneo también debe facilitar una operación segura durante desplazamientos, maniobras y descensos.
Además, es importante analizar qué ocurrirá cuando el vehículo necesite mantenimiento.
La disponibilidad de repuestos, asistencia técnica, capacitación y tiempos de respuesta del proveedor pueden influir directamente en la continuidad de la operación.
Un equipo detenido esperando un componente puede alterar todo el ciclo de acarreo.
UQ25: una alternativa para el transporte en minería subterránea
Dentro del portafolio de LGMG, el UQ25 ha sido desarrollado específicamente para el transporte de material en operaciones de minería subterránea, donde el espacio disponible, las pendientes, la seguridad y la continuidad del ciclo de acarreo son factores determinantes.
El equipo cuenta con una capacidad de carga de 25 toneladas, motor de 350 HP, velocidad máxima de 40 km/h y capacidad para enfrentar pendientes de hasta 30%, características que permiten considerarlo para recorridos a través de galerías y rampas propias de una operación bajo tierra. LGMG Perú también destaca una altura libre al suelo de 275 mm y características orientadas a trabajar frente a condiciones de corrosión y temperatura.
Estas características hacen que el UQ25 no deba evaluarse únicamente por las toneladas que puede transportar.
¿Qué analizar antes de elegir?
Antes de seleccionar un vehículo para transportar mineral, la operación debería conocer claramente sus dimensiones de galerías, pendientes, distancia de acarreo, características del material, producción requerida y condiciones de trabajo.
Porque en minería subterránea, el mejor vehículo no es necesariamente el más grande: es el que mejor se adapta al ciclo de trabajo de la mina.